"Es un café bastante acogedor, bien decorado (con maderas y demás) y limpio. Además los que lo llevan son de origen polaco, por lo que preparan cocina polaca de encargo (y no es nada cara). Lo recomiendo a los amantes del buen café, a los que buscan un sitio "a la europea" (sin servilletas ni colillas por el suelo...) y a los amantes de la cocina polaca (hay que encargarla con antelación)."